sábado, 5 de octubre de 2013

Hercules y la Hidra de Lerna


      En aquellos tiempos lo dioses tenían hijos con los mortales, esos hijos recibían el nombre de semidioses y muchos eran héroes hubieron muchos.Pero uno de los mas amados era Hércules hijo de Zeus y Alcmena, que disponía de una fuerza y habilidad incomparable casi divina. A Hércules le recomendaron 12 trabajos y uno de ellos era matar a ala Hidra de Lerna bestia mortífera  de 50 cabezas que arrasaba con todo lo que se le oponía, mataba, destruía.... Cuando Hércules llego en su encuentro la bestia dormía y Hércules le mando una lluvia de flechas encendidas con fuego.La Hidra despertó con ferocidad y avanzo rápidamente hacia Hércules, cuando el tuvo la Hidra a su alcance cogió su maza gigante y con gran violencia empezó a golpear a la Hidra, pero no sirvió de nada ya que la Hidra solo hizo que se enrabiara mas Hércules entonces opto por la espada y de un mandoble corto limpiamente  una de las cabezas del monstruo Hércules quedo atónito al ver lo que ocurrió a continuación de la cabeza cortada surgieron 3 mas.La hidra aprovecho el momento ara apoderarse de Hércules pero el era muy hábil y consiguió escabullirse a tiempo. Hércules no sabia como actuar  y solo pensaba:
-¿Que puedo hacer? de nada me sirve la fuerza contra este monstruo!-
Cuando Hércules estaba apunto de caer en rendición después de horas de combate una voz le susurro:
-Busca a cabeza de oro, en ella hallaras tu salvación...
Hércules miro a todos lados pero en efecto no había nadie i pensó si es que empezaba a delirar.La misma voz volvió a decir:
-Soy la diosa Atenea y he venido en forma de brisa para ayudarte, haz lo que te digo: Corta la cabeza de oro.
Hércules miro todas las cabezas pero ninguna tenia indicios de ser de oro,¿como podía descubrir cual era?
Y entonces en un movimiento de la Hidra el sol reflejo un estallido de brillo en la Hidra, Hércules sabia que era esa y rápidamente se precipito contra la Hidra y de un mandoble le rebano la cabeza dorada. Hércules enterró la cabeza asegurándose que la Hidra nunca mas volvería ver la luz del sol.

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